martes, 29 de agosto de 2017

Los rabanitos

No podíamos pasar sin dedicar una entrada a una de las hortalizas más desconocidas, y sin embargo con más propiedades: los rabanitos.



Los rabanitos, cuyo nombre científico es Raphanus sativus, son uno de los alimentos que aportan a nuestros platos nutrientes esenciales que contribuyen a mejorar y mantener una buena salud. Son originarios de Asia y pertenecen a la familia de las Crucíferas al igual que el brócoli, coliflor, coles de Bruselas, berza, rúcula, berros o nabos.

El rabanito es la raíz comestible de la planta y podemos encontrar variedades de varios colores, desde el blanco hasta el negro (el que más propiedades medicinales posee), pasando por rabanitos en tonos morados, rojos y rosas.

Propiedades de los rabanitos
Los rabanitos contienen vitaminas del grupo B y C y minerales como el potasio, yodo, magnesio o hierro.

Tienen propiedades inmunoestimulantes, antimicrobianas, coléricas, antisépticas carminativas, antianémicas, antiinflamatorias, depurativas, antioxidantes, expectorantes, diuréticas, colagogas, hepatoprotectoras y digestivas.

Beneficios de los rabanitos
Entre los innumerables beneficios de los rabanitos se encuentran:
  • Favorecen el buen funcionamiento de la glándula tiroidea
  • Combaten la fiebre
  • Previenen la retención de líquidos
  • Ayudan a nuestra flora intestinal
  • Favorecen la eliminación de toxinas del organismo
  • Reducen el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares
  • Combaten el estreñimiento
  • Alivian los síntomas de gripes y refriados

Cuándo y cómo consumir rabanitos
En primavera y verano los rabanitos se cultivan al aire libre, mientras que en otoño su cultivo se lleva a cabo en invernaderos. La mejor época para su consumo es en los meses de mayo, junio y julio.

Cuando los compremos, debemos seleccionar ejemplares carnosos, firmes y de piel suave, entera y sin fisuras. Si conservan las hojas, éstas deben tener un color intenso, garantía de frescura.

Para que los rabanitos conserven sus cualidades durante más tiempo, es aconsejable eliminar las partes verdes, ya que aceleran su desecación. También se recomienda guardarlos en el frigorífico en bolsas de plástico perforadas. Así se garantiza su conservación durante al menos una semana.

En general, los rabanitos se consumen crudos, acompañados de salsas o como aperitivo, aderezados con aceite, sal y pimienta. También se pueden consumir rehogados, o utilizarlos para elaborar salsas de sabor intenso para acompañar a carnes.

Las hojas de los rabanitos también son comestibles y se pueden usar igual que otras verduras de hoja como por ejemplo en ensaladas, purés, sopas, guisos, etc.

Como los rabanitos pueden ser demasiado picantes para algunas personas, sólo hay que pelarlo para eliminar el picor.

Es muy frecuente utilizar los rabanitos en la preparación de ensaladas junto con otros vegetales, ya que de esta forma proporcionan un toque de color y sabor muy característicos y refrescantes.

 ¡¡¡Os animamos a probarlos!!!





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